La piel pierde firmeza por la disminución natural de colágeno y elastina, los cambios hormonales, el estrés, el sol y el paso del tiempo. Muchas personas empiezan a notar que el óvalo facial se desdibuja, aparece papada o la piel se ve más caída, pero no desean pasar por cirugía. En estos casos, tecnologías como HIFU 22D MAX, Exilis Ultra 360 o Morpheus 8 ayudan a estimular la producción de colágeno desde capas profundas. El resultado no es transformar el rostro, sino devolver soporte, frescura y tensión natural. En Centro Sara Montes diseñamos protocolos personalizados porque cada piel envejece de una forma distinta.